
¡Una bienvenida oficial al invierno! ¡Para los que viven en el medio oeste o al norte, recientemente pasamos por un invierno intenso y todavía lo que nos falta! ¡Pero en realidad, no es la primera vez que pasamos por esta experiencia ni será el último!
Señor, tu disciplina es buena, porque lleva a la vida y a la salud. ¡Tú restauras mi salud y me permites vivir! Isaías 38:16 NTV
Una Serie de Cinco Partes
Parte 1
En el blog de hoy, quiero dedicar tiempo a hablar sobre la temporada de invierno, lo que trae para tu cuerpo, alma y espíritu, y cómo aprovechar esta estación de hibernación y restauración. En general, la restauración en áreas de cuerpo, alma y espíritu es la oportunidad perfecta para acercarte más espiritualmente y profundizar en lo que el Señor te está hablando. Lo mismo ocurre en el aspecto físico, mental y emocional.
¿Qué es la hibernación?
Es un estado de descanso profundo e inactividad. Algunos sinónimos son retiro, sueño, permanecer en calma, aislarse o guardar silencio.
- En el lado físico, significa sanar, recuperar energía y dormir.
- En el estado mental y emocional, implica alivio del estrés, reinicio emocional, creatividad y enfoque.
- En lo espiritual, representa la renovación de la fe y la sanación del alma.
¿Y qué es la restauración?
Es el proceso de renovación, reparación o reabastecimiento.
Hibernación y restauración están interconectadas. Hibernar también es restaurar. No solo los animales hibernan para conservar energía, reparar sus cuerpos y sobrevivir a condiciones difíciles durante el invierno, sino que los humanos, también conservamos energía y reparamos nuestro cuerpo en esta temporada.
Al observar y meditar tu estado físico, mental y espiritual, ¿te resulta difícil a veces hacer ejercicio? ¿Sientes ganas de quedarte en la cama más horas o todo el día? ¿Prefieres beber algo caliente? ¿Te apetecen caldos o sopas? Todo esto es normal. El cuerpo busca descansar durante los meses de invierno, y es importante aprovechar este tiempo para conservar tu bienestar físico, mental y emocional, y, sobre todo, restaurar tu relación con el Señor. Este tiempo no es una coincidencia y no debe tomarse a la ligera.
Es todo por hoy queridos amigos y amigas....nos vemos en la segunda parte con el blog de Restauración durante La Hibernación.
Coach Rio
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